Aquí tenéis un espacio para publicar lo que queráis. Será un libro continuamente abierto en el que escribiréis aquello que os pida en clase pero también cualquier cuento, artículo, canción o poema propio que queráis compartir. Utilizadlo libremente.
dijous, 19 de gener del 2012
La Ajetreada Vida de Garcilaso de la Vega
HORROROSO DÍA CON BOTTICELLI!
Los últimos dias de Fernando VI
rápido para aquellos temen demasiado
largo para aquellos que sufren
demasiado corto para aquellos que celebran
pero para aquellos que aman la vida es eterna.
Fray Luis de León, como nunca visto.
Estoy más de una hora delante de un papel, de un simple papel, el cual no he podido escribir ni una simple letra. Mi mente esta descolocada, no sabe que hacer ni que pensar, es todo muy extraño... Hace una semana solo quería escribir, me pasaba los minutos, las horas, los días, escribiendo sin parar, como si todo mi mundo estuviera rodeado de letras y palabras. En cambio, ahora es todo más distinto... no puedo ni escribir una simple letra... me paso las horas viendo el papel y no escribiendo nada, es como si todas las ideas que tenia en mi cabeza hubieran desaparecido por completo.
Me siento cansado de no hacer nada, me paso las horas y los días haciendo siempre lo mismo y estoy arto, no puedo más. Noto como una sensación extraña se apoderara de mi, creo que es el deseo de la locura. Noto como me absorbe por dentro, como hace que mi sangre hierba y mi cabeza quiera explotar. Solo quiero salir, deseo el poder salir de esta pesadilla y volver al mundo real, ese mundo donde me pasaba las tardes y las noches escribiendo sin parar.
Estas son las palabras que quedan reflejadas en uno de mis papeles, que escribí en aquel cuchitril de cárcel en el que me metieron. Cuando estaba apunto de volverme completamente loco, un hombre muy bien vestido habrió la puerta de mi habitación y se dirigió a mi diciendo me ¡Puedes irte!, y yo, extrañado, coguí mis pertenencias, las cuales eran: dos lapices, unos cuantos folios escritos que tenia escondidos debajo de la cama y lo puesto, y salí de esa habitación oscura, de solo cuatro paredes.
Me llevaron por unos tuneles con los ojos tapados. Solo se oyian los gritos de esas personas que estaban pasando por lo mismo que había pasado yo estos últimos años. Cuando llegamos a una puerta grande de madera, me quitaron la venda que tenia en los ojos para no poder ver y una luz calida y brillante me cegaba... era la cosa más hermosa que había visto jamás. Era, los simple rayos del Sol, esos rayos que no pude ver ni notar durante más de cinco años. Nunca pense que esa simple cosa que había estado conmigo durante toda mi vida pudiera llegar a ser una de las más bellas del mundo.
Me fuí a mi casa, obserbando el lindo paisaje que tanto añoraba, oyendo el ruido que hacian las hojas quando el vinto las rozaba, era todo mágico y magnífico. Así que, solo llegar a casa y ver la mesa donde me pasaba las horas escribiendo, me vinieron todas las ideas que pensaba que habían desaparecido en mi cabeza... empecé a escribir, como si lo necesitara, como si fuera algo necesario para vivir, como si fura el aire que necesito para respirar, como si las palabras fueran una droga y yo un drogadicto que no pudiera vivir sin ellas... así que sin pensar en nada, empece a escribir...
Al fin tranquilidad
y la paz que tanto yo deseaba,
al fin prosperidad
que tanto yo anhelaba,
por sufrir más de lo que yo pensaba.
Al terminar me sentí feliz, tan feliz que en mi piel note una lagrima que me cayo a causa de la felicidad que me trasmitian esas palabras, esas insignificantes palabras escritas salidas de mi cabeza. Desde ese día todo volvio a la normalidad, todo volvio a ser como antes, las ideas volvian a mi cabeza sin pensarlas y los papeles en blanco eran como una leyenda para mi.
Un día inolvidable para Santa Teresa de Jesús.

Estaba muy entusiasmada: porfín, el 24 de agosto de 1562 se inauguraba el monasterio de San José. Después de dos años de luchas, llegó a mis manos la bula de Pio IV, necesaria para la erección del convento de San José en Ávila. Tomaron el hábito cuatro novicias en la nueva Orden de las Carmelitas Descalzas de San José, las cuales eran amigas mías porque tiempo atrás habíamos sido compañeras en el convento de La Encarnación; eran de mi confianza, y sabía que cumplirian muy bien con su dever, porque eran unas grandes devotas, servidoras ejemplares de Dios.
Lamentablemente, nada más que cuatro horas después de la inauguración, me llegó a los oídos por parte de mis novicias y sus discipulas del nuevo convento que los altos consejos de Ávila, aunque no entiendo por qué, querían impedirme la estancia en el nuevo convento de San José. Me quedé muy decepcionada, porque tenía muchísimas ganas de convivir con mis devotas el nuevo convento, pero por lo que se ve, a ellos no les gustaba esa idea, así que decidí averiguar el por qué no querían. Decidí ir a hablar con los altos consejos de Ávila para que me explicaran el porque no deseaban mi estancia en San José, y su respuesta me dejó más que indiferente: me dijeron que sus personas de confianza les habían informado de que mi pasado era muy ajetreado y turbulento, cosa que aún me dejo incluso más plasmada, y que por ese motivo pensaban que el convento de su ciudad no podía ir bien con alguien como yo en su jefatura. En un principio no supe que hacer, ya que la gente que me acusaba era muy poderosa, pero me vino a la cabeza una gran idea para demostrarles que sus palabras eran mentiras, una idea que debo admitir, fue impresionante: improvisé un poema para demostrarles mi devoción hacia mi Dios, que aún recuredo, hacía así:
Oh, Dios todo poderoso,
que con tu amor me criaste,
que por tu más que gran arte
siempre seras muy grandioso.
Por la noche me desvelo,
porque pienso mucho en tí,
¿qué mandais hacer de mí?
porque por eso iré al cielo.
Con estos versos improvisados, llegué a convencer-les de que mi credibilidad hacia Dios era cierta y no como ellos me negaban antes de que les recitara auquellos simples versos, aunque cargados de buena fe hacia Dios. Al final, me dejaron vivir en el convento.
Nacho Casanova Gómez
1 Bat. B
UN DIA EN LA VIDA DE DONNATELLO
Estando hoy aquí con este bloque de bronce me acuerdo de mis días en el taller de Ghiberti que me enseño todo lo que se en el arte de la orfebrería y pude hacer mi mayor obra el David de mármol, no fue mi unica fuente de inspiración ya que la visita a Roma con Bruneleschi, me permitio ver la arquitectura romana. Otra persona de la cual aprendí mucho fue de mi asociación con Nanni di Banco que durante mi juventud me ayudo a perfeccionar mis primeras obras como uno de los pequeños profetas.
Una de las cosas de las que mas me siento orgulloso es de la placa que me dedicaron en el Palacio Veccio esas palabras las tengo grabadas en mi cabeza: PRO PATRIA FORTITER DIMICANTIBUS ETIAM ADVERSUS TERRIBILISSIMOS HOSTES DII PRASTANT AUXILIUM (los dioses dan soporte a la patria a la audacia contra los combatientes enemigos mas temibles).
Una de mis obras favoritas fue el San Juan Evangelista ya que intente captar la realidad de la forma humana.
Cuando me asocie con Michelozzo empecé a trabajar en obras de carácter fúnebre como lapidas, panteones, etc. También hicimos el pulpito la catedral del Prato.
Uno de los peores momentos fue de cuando me amenazaron con ponerme una multa si no regresaba a Florencia, pero por suerte esto me permitio terminar viejos proyectos.
Como me acuerdo de uno de los mejores amigos que he tenido Cosme de Médici. Conocí a los Médici cuando estuve en casa de los Martinelli. Quien iba ha decir que el hijo de un cardador llegaría a codearse con gente de este calibre supongo que nadie sabe lo que le depara el futuro. Gracias al sueldo vitalicio me ha ahorrado muchos problemas aunque me alabo mucho que me diera una hacienda aunque no me gusta el campo.
Para diseñar la Anunciación decidi cambiar de estilo y represente una imagen bella de la Virgen cuando se le Aparicio el ángel a darle la buena noticia.
Cuando regrese a Florencia pensé que seria mejor darle mas expresionismo a mis obras para darle un carácter mas psicológico para expresar las dudas que tenia en el humanismo, una de ellas fue Maria Magdalena de la penitencia que muestra la redención de sus pecados. Piero de Medici le encargo una obra para su fuente y esculpio a Judith y Holofernes símbolo de lo libertad y la victoria del débil hacía el fuerte.
Hoy pienso en mi vida y estoy contento de haberme dedicado a mi gran pasión.
Yo siempre quise saber que era arte
Y yo pensaba que era desearte
Pero tu empezaste a odiarme
Y solo quería enamorarme
Ahora solo adoro a Marte
Porque yo solo pienso en amarte
y el dolor ya es insoportable
que mi muerte ya es inevitable.