Un día 28 de Mayo de 2011, me levanté de la cama como todos los días para ir a trabajar a mi tienda de juguetes. Hacía un día estupendo, con un sol maravilloso, eran la 7 de la mañana y todo el mundo como de costumbre iba a trabajar, llegué a mi tienda, saqué las llaves para abrir la cerradura y retirar la verja, entré a la tienda la arreglé un poco para que pareciera una tienda limpia y bonita. Llegaron los primeros clientes, era una pareja no muy mayores de unos 30 a 40 años y me preguntaron si tenía un “Spydermen” para su hijo, les lleve donde estaban todos los “Spydermens” y eligieron el que más les gusto y se lo llevaron.
Parecía un día normal como otro, poca clientela, las calles tranquilas, un tránsito fluido, todo como de costumbre hasta que empecé a escuchar gritos, unos gritos como de guerra. Pensé si asomarme o no, al final me decidí e salí de la tienda… Eran más 100 Guardias Civiles persiguiendo a un pobre hombre, los guardia iban con sus porras y pistolas persiguiéndolo, no le dejaban descanso aunque el hombre corría más que ellos. El hombre me vio asomarme y mientras corría hacia mi tienda iba gritándome que le dejara entrar que querían matarle por haber aparcado el coche en doble fila, me quedé que no sabía si reírme o echar a correr hacia mi tienda. Yo confuso no sabía qué hacer, el hombre se acercaba y al final le dije que entrara se metió en mi tienda, me quitó las llaves y cerro la cerradura. De repente me quedé pasmado yo solo en la calle, con más de 100 guardias hacía mí con cara de querer matarme como mínimo. Cuando el primer guardia ya estaba casi a mi lado intente decirle que a la persona que buscaban estaba dentro de mi tienda, pero sin pensarlo el guardia se hecho hacia mí y me metió un porrazo en la cabeza me quede inconsciente pero siguieron aporreándome todos los guardias, de repente vi cómo se precipitaba uno guardia con su enorme culo sobre mi cabeza y…
Me desperté, estaba en la cama de mi casa, sudando. Asustado miré hacia la calle, no había ni una anima, me fui al espejo me miré la cara, el cuerpo, pero no tenía nada. Era todo un sueño. Ese mismo día no fui a trabajar por temor a que alguien aparcara en doble fila y me la cargase yo.
Un cuento interesante, parecido al mio. Tener una anécdota que contar forma parte de la vida y pienso que nos hace pasar buenos ratos a la hora de contarlas aunque se pase mal mientras se viven en el pensamiento. Me parece divertido.
ResponEliminaMe ha gustado mucho, un cuento interesante. A todos nos ha pasado eso...soñar y pensar que era todo realidad, pero no tenemos que tener miedo, tenemos que enfrentarnos a él y vencerlo.
ResponEliminaSí, sí. Un sueño un poco "bestia" diría yo. ¿Hay algo en tu vida que haga que tu subconsciente te juegue estas pasadas con la Guardia Civil?
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