dijous, 29 de desembre del 2011

Unos días en la vida de Garcilaso de la Vega...

Debido a las bodas de Carlos V con Isabel de Portugal, Garcilaso de la Vega se va con la corte a ver algunas ciudades de España:
Ya ha llegado el día, que ganas tenía de hacer este viaje aunque se me está haciendo muy largo y pesado. Tengo ansia de ver cómo son las ciudades, la gente que habita en ellas, su cultura, etc. a pesar de que no voy tener todo el tiempo que quisiera para ver todo lo que hay.
Días después de su estancia en España:
No me lo puedo creer, hace apenas unos días que he venido y he tenido el gusto de ver muchas más cosas de las que me pensaba y lo que más me ha llamado la atención es que he conocido a la mujer más hermosa, refinada y educada que he visto en mi vida, llamada Isabel Freyre. Esta noche espero verla y poder cortejarla un poco, ya que desde el primer encuentro que tuvimos en un mercado de Portugal no he podido dejar de pensar en ella. Tengo entendido que es dama de la reina y poco más aunque no sé nada más de su vida, espero que haya suficiente tiempo para poder saber todo sobre ella.Llegada la noche Garcilaso de la Vega está inquieto porque tiene la esperanza de volver a verla:
Estoy impaciente, ya casi es media noche y aún no la he visto y ahora ya no sé si la podre ver puesto que ya es muy tarde.
Mientras que está ansioso por ver a su amada, la joven aparece por una esquina y Garcilaso tiene la suerte de verla y se va corriendo a donde ella se encuentra:
-Hola hermosa dama, mi nombre es Garcilaso de la Vega y desde que te vi hace un par
de días no he podido dejar de pensar en ti.
-¿Pero cómo te atreves a faltarme el respeto contándome tus pensamientos impuros?-No te ofendas amada mía, yo solo he querido expresar lo que me provocaste cuando te vi la primera vez.
La joven dama se va ofendida hacia otro lugar y Garcilaso como no se rinde va tras ella para hacerle ver que él solo quiere que ella sea sabedora de sus sentimientos y pensamientos:-Por favor, no te vayas por lo menos sin decirme tu nombre.
-Mi nombre es Isabel Freyre y como ya tienes lo que querías déjame y no me sigas más o me veré obligada a llamar a las autoridades.
Garcilaso no tiene más remedio que irse pero sigue sir rendirse y de camino a donde él se hospeda va pensando cómo puede decirle a su amada que sus pensamientos son puros y que no tiene ninguna mala intención con ella. Le costó unos días pero todo lo rápido que pudo escribió un pequeño poema en el que intenta demostrarle lo que ella despierta en él y cuando la ve se lo recita:
Un momento hermosa dama, necesito decirte por última vez antes de irme todo lo que has despertado en mí con solo verte:
Isabel siento por ti
muchísimo más que deseo
necesito darte un beso
tengo amor para ti.

1 comentari:

  1. ¡Momento emblemático éste! El primer encuentro de Garcilaso con Isabel Freire. La primera reacción de Isabel me ha recordado a Melibea.

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