dijous, 19 de gener del 2012

Ausiàs March el vergonzoso.

La vida de Ausiàs March comenzó en el año 1397, vivía en una família de clase obrera, en una casa vieja con sus padres y tenían el sueldo justo para no pasar hambre. Él estaba enamorado de una joven muy bella, ella se llamaba Isabel Martorell, pero ningún March era bien recibido por los Martorell que eran de una clase superior. Isabel no estaba para nada interesada en Ausiàs, ella vivía feliz y más bien pasaba del amor. Cuando Ausiàs y Isabel se cruzaban, él se ponía nervioso por si le saludaba, le decía algo bonito, o simplemente pasaba de él que era lo que ocurría. Pero llegó un dia en el que se cruzaron en la plaza Victoria, había mucha gente porque era Navidad y allí estaban almenos cinco mil personas observando como se  montaba el arbol de la ciudad, entre ellos y justamente uno al lado del otro Isabel y Ausiàs, ella ni se había dado cuenta, pero él, no paraba de observar su precioso rostro. Él había prometido que la próxima vez que se cruzara con ella le dirigiría la palabra y estaba tan nervioso que no sabía que decirle, si un chiste, un poema, o simplemente un Hola, que tal? A los cinco minutos de tanto dudar se decantó por el poema puesto que quería darle a entender que estaba enamorado de ella con solo unas frases:

     A tu lado hija de Martorell
     me encuentro en la Plaza Victoria
    temblando como un cascabel.
  
    Es navidad y hace mucho frio
    de entre tanta gente, Tu Isabel
    eres la única a la que deseo.

    No me miras, ni me ves
    pero a tu lado Yo desespero
    pues tan explendido rostro es el que quiero.

   Tan solo te pido que me veas, Isabel
    pues ese dia seguro que tu padre encontrará 
   a un hijo más de los Martorell.

Al escuchar esas palabras, Isabel se conmovió y se abalanzó sobre Ausiàs,deseaba conocerle y se fueron a la playa a pasar la noche juntos;  él, con una sonrisa de oreja a oreja le dijo:

-Regálame tu risa, enseñame a soñar, con solo una caricia me pierdo en este mar..y otra vez, enseñame a soñar!

Ausiàs enamoró a Isabel en tan solo una noche, ella le dijo:

-No entiendo como no me he podido dar cuenta antes de lo maravilloso que eres, me hubiera gustado conocerte antes mi amor...y le plantó un beso, era el deseo de Ausiàs, pero la noche no acabó, la noche continuó.....

Un tiempo despues, las familias se conocieron y no tuvieron más remedio que llevarse bien y aceptar el romance.

Un dia en la vida de William Shakespeare

Día 69, 7h de la mañana, se oye el canto de los gallos, por la ventana empieza a entrar el sol, me levanto, cojo el candelabro y me pongo en frente de la mesa a pensar.

Parecía un día con suerte, pero ya son 69 días sin que la inspiración llegue a mi persona. El público me pide nuevas obras, pero sigue sin llegar a mí ese final.

-He perdido la esperanza

¿Será este mí final?

Dios, a tí mi desconfianza

por no quitarme esta espiral.

El día ha terminado, es de noche y como siempre los días de feria, veo pasar a la gente andando hacía la plaza. La música llega a mis oídos, y por primera vez decido apuntarme a la fiesta para olvidar mi tragedia. Una vez allí, empiezo a andar entre la gente, cuando de repente me seduce una mirada. ¡Oh Dios, es ella, la mujer de mis sueños! Parece que quiera que la siga, la seguiré.

Ella sigue mirándome y andando hacia un callejón. Después de llegar donde ella me había llevado, vi que entraba en una casa y que dejó la entreabierta para que yo pudiera pasar.

Una vez dentro, oigo como me llama y sigo su voz, estoy muy emocionado, no sé como reaccionar cuando la vea ni tampoco que querrá de mí.

Cuando llego donde ella se encuentra, me dice que esta esperando este momento durante hace mucho tiempo, que me quiere, pero que no me lo había podido decírmelo antes porque no salía de casa durante los últimos 69 días. Yo le digo que yo también le quiero, y le explico mi situación de desesperación. Parece que me comprende, me abraza y me da un beso, se acerca a mí y me conduce a su cama. En ese momento empieza a venirme la inspiración, las ideas, me siento feliz, querido, se había terminado toda mi tristeza y disfruto del momento.

Después de esa tarde inesperada, llego a casa muy feliz, me siento en mi escritorio, cojo mi historia aún sin final, y de repente, empiezan a salirme las palabras solas, ¡estoy impresionado, ahora sé cuál es mi inspiración! ella..

Unos dias en la vida de Leonardo Da Vinci.

Estando Leonardo Da Vinci impartiendo clase a sus alumnos una tarde cualquiera, en una escuela de pintura en Milán. Bernardino Luini , uno de sus mejores alumnos, se planteó una cuestión que no dudó en preguntar a su maestro.
- ¿Señor Leonardo, puedo hacerle una pregunta, si no es gran molestia?-dijo Luini
- Claro que si Luini, pregunte lo que usted desee. Al fin y al cabo, estamos aquí para esto. ¿No cree?- respondió Da Vinci.
- Bueno, pues voy a ser algo atrevido, espero que no le moleste. Supongo que es una pregunta un poco atrevida. Pero estoy dándole vueltas desde hace unos días.
- Venga, suéltelo ya, no te andes con rodeos.- insistió Da Vinci
- ¿En la imagen de la Gioconda, porque esa enigmática sonrisa? ¿Querías aparentar tristeza o tal vez alegría? Es una sonrisa difícil de interpretar. Explícame por favor el porqué de esta sonrisa. Si no es una gran molestia.
- Bien Luini, no te voy a negar que es una sonrisa difícil de explicar. En verdad, me inspiré en la sonrisa de mi amada. Al principio pinté la sonrisa más bonita del mundo, aquella que me hipnotiza, la que no me deja dormir y esa sonrisa por la que muero día tras día. El día que ella me enseñó esta sonrisa, me perdí, fue como un hechizo. Lo nunca visto en el haz de la tierra. Ahora muero por besar esos labios y que al mirarla a los ojos, me dedique esa sonrisa una y otra vez. Supongo que es un milagro de la naturaleza.
Por esto mismo la modifiqué. Me di cuenta de que no podía darle el placer a cualquiera de poder contemplar esa maravillosa sonrisa. Porque su sonrisa era de los dos. Mía y suya, de nadie más. Así que me pareció una falta de respeto. Como si la desnudase delante de mil mercaderes. Ella, decidió dedicármela a mí y solo a mí. Por tanto, su preciosa sonrisa será mi mayor tesoro y pienso llevármelo a la tumba.
Entonces, pinté una sonrisa enigmática. Una sonrisa que jamás nadie podrá descifrar. Todos tendrán las dudas que tienes tú. Algunos afirmarán que es de total felicidad, otros que es de tristeza o que es una falsa felicidad. Pero solamente yo, ella y ahora mismo tú, sabemos el significado de este retrato.
-Estoy desconcertado Da Vinci. Nunca más te volvió a sonreír?
-No Luini. El problema no es que ya no volvió a sonreírme. El problema es que ya no la he vuelto a ver.- Respondió Da Vinci
-Y… entonces? Cómo sabe ella el significado de la enigmática sonrisa?- preguntó Luini
-Gran pregunta Luini, gran pregunta. Pues en este cuadro, hay diferentes letras, que solo los dos sabemos el significado y donde se encuentran. Por eso, al terminar el cuadro, le envié una carta explicándole el motivo de ”la sonrisa enigmática”.
-Muchas gracias Da Vinci, juro por la honradez de mi familia que este enigma nunca jamás saldrá de aquí.
Entonces, después de tan larga explicación, Da Vinci salió de sus aposentos. No sabía si había hecho bien o mal en confesarle su gran secreto a su alumno. Pero ésta no era su gran preocupación.
Al contarle la historia a Luini, su cuerpo empezó a temblar. Sentía como algo recorría su cuerpo al hablar de esta dama. Da Vinci, cogió papel y pluma y se puso a componer este poema:


Sonrisa prohibida,
enigma de mi vida,
fuerte es mi dolor,
cautivo su olor.

Al no tener tu amor,
perdí todo el corazón,
sentí todo tu dolor,
no encuentro la razón.


Angel Penalva Aznar

Unos días en la vida de Garcilaso de la Vega

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/fotos/garcilaso_de_la_vega.jpg


Amanece un nuevo día y mis deseos por escribir nuevas historias se ven despechados por mis padres,que me dicen que me centre en mi educación y que deje de hacer tonterías con mi infancia.Ellos no comprenden que escribir es lo que me gusta y que no pararé hasta conseguirlo.
Mis padres murieron cuando yo tenía 8 años y me quedé con mi abuelo que comprendió mi historia de escritor enseguida y me envió a una universidad inmediatamente.
Ya tenía los 12 años y me sueño cada día lo veía mas cerca,quería publicar un libro y no pararía hasta conseguirlo.Allí conocí a la persona que terminaría siendo un gran amigo mio Juan Boscán y que compartíamos tardes escribiendo y pensando nuevos temas.
El primer poema que escribí fué dedicado a mi madre...

Tu mirada es mi llanto,
con ella me hago fuerte,
con este poema yo canto,
mi vida en el presente.

Ahora ya no hay santo,
que en esta vida me centre,
mi prosa es nuestro manto,
y con ella doy mi muerte.

El tiempo iba pasando y mi vida parecía encaminada con los libros,pero sin más previo aviso apareció ella,una mujer bellísima que era hija de la corte y que había venido a visitarnos.No había visto nunca nada igual y mi corazón lo mismo debió pensar,era mujer de piel blanca y vestidura fina,con alargadas piernas y cabello rubio.No sabía de donde era y tanpoco de donde venía pero no pude aguantar a preguntar su nombre y lugar.
Mi vida había canviado y ya no me interesaba escribir,ella ocupaba mi tiempo y solo vivía por no morir.
Me interesé por su destino pero nadie me lo supo decir,así que decidí viajar para ver si así conseguía encontrarla.
Fueron unos años muy duros viajando por el mundo,sin saber nada de ella,pero son con su imagen sacaba fuerzas para seguir.Una tarde de verano cuando ya pensaba que no la volvería a ver la encontré en una playa sentada.No me atreví a preguntar yo solo contemplaba,ella se levantó y marchó sin decir nada.
Pensé que vivá por allí pero ya nunca lo volví a ver..así que ahora me pregunto que porque mi vida es así,siempre escribiendo y realmente no es lo que me hace feliz.Mi historia me volvió loco y decidir no escribir me dediqué a la vida a Dios que era lo único que me hacía sentir.
Por eso yo digo lucha por lo que quieres conseguir,que todo lo que quieres se resume solo en un vive y sé feliz...

Unos días en la vida de Garcilaso de la Vega

UN DÍA EN LA VIDA DE AUSIÀS MARCH


UN DÍA EN LA VIDA DE AUSIÀS MARCH.

Hace poco que he llegado aquí y su belleza me ha asombrado, la he visto y se me ha desatado un deseo por esa dama que no es propio de mí. Su belleza era abrumadora, insólita en este lugar, nunca antes había visto nada igual. Era una noble doncella de tez blanca i con el pelo del color del más puro oro, sus ropajes eran de una belleza exquisita como los de ninguna doncella que yo había conocido antes.
Estaba yo sentado en la plaza cuando ha pasado ella con toda una corte de sirvientes que la acompañaban por las diferentes tiendecitas del mercado. Cada vez que la miraba me impactaba más su cara y su cuerpo eran perfectos, no me lo podía creer. Me he acercado a ella y ha sido un momento mágico, desprendía un suave olor a lavanda que me hacía disfrutar aún más de su presencia y mientras ella estaba acariciando las diferentes telas que había en el puesto le he preguntado que hacía una mujer de tan alta clase social en un lugar como este, cuando de pronto  se ha acercado el séquito de hombres que la acompañaban y han cruzado sus espadas entre ella i yo, me han golpeado y se la han llevado. He despertado en el mismo sitio gracias a una amable señora que me ha echado agua, y me ha hablado de la bella doncella de la cual había podido tener la fortuna de observar minutos antes. Me ha dicho que ésta era Leonora la hija pequeña del virrey de Córcega y cuando lo he oído se me ha esclarecido todo, hija del virrey y yo soldado de Alfonso V el cual quiere invadir el territorio que pertenece a su padre. Lo he entendido pero eso no tiene el porqué de no poder mostrar mi gran admiración por la belleza de esta hermosa dama a la cual no tendré el gusto de poder observar i me he puesto a escribir…
Tal belleza me asombra
Tu tez blanca me ilumina
Tu cabello de oro me da vida
Hasta llegar a pensar en la hora
De poder disfrutar y que seas mía
El poema continúa en mi interior ya que nunca va a ser suficiente todo lo que llegue a escribir de esta dama, sólo yo sé lo que he podido sentir por ella en solo unos segundos del placer de su belleza. Mañana salimos para España i no la podré volver a disfrutar, solo espero y deseo poder volver en un tiempo a este lugar siendo un noble turista y volvérmela a encontrar.

Los Borgoña y Yo...

La Ajetreada Vida de Garcilaso de la Vega


Me levante un día de verano, de 1519. Era un día radiante, el sol daba gusto, la gente trabajaba y todo seguía como siempre. Me quede huérfano de padre así que me esforzaba mucho en mi educación en la Corte. He conocido a una gran persona y me he hecho amigo suyo, se llama Juan Boscán. Estamos siempre en contacto e intercambiamos nuestras ideas.
Hoy en 1520, he entrado a servir al rey Carlos I de España. Estoy aprendiendo muchos idiomas, como el griego, el latín, el italiano y el francés, también he aprendido música y esgrima. En los años siguientes he luchado en la “Guerra de las Comunidades de Castilla”, donde lo he pasado muy mal, ha sido muy duro pero he conseguido seguir adelante y terminar la guerra con vida. También he estado en las “Olías del Rey”, donde he sido herido durante la acción, aunque me he recuperado pronto. Ya estamos a finales de año, Juan Boscán, Pedro Álvarez y yo, hemos embarcado en una expedición para ayudar a Rodas a combatir a los Turcos y me han vuelto a herir pero esta vez de gravedad. Acabamos de volver de la expedición, ya estoy mejor y me han nombrado caballero de la “Orden de Santiago”.
Estamos en 1521, hoy por hoy estoy empezando a escribir mis primeros poemas utilizando como base la lírica cancioneril, me está costando pero poco a poco voy mejorando. Este es uno de mis primeros poemas, que habla sobre lo mal que lo pasé cuando quede huérfano de padre y durante las guerras en las que estuve:
En un valle de lágrimas
esta mi alma estancada
por una extensa vida
llena por las desgracias.

Es 1525, me he casado con Elena de Zuñiga y he tenido un hijo con ella aunque años más tarde me he vuelto a casar con Guiomar Carrillo.
Hoy en 1526, en los jardines del Generalife, cerca del palacio del emperador, en Granada, he hecho un cambio en mi lírica junto a Juan Boscán. Acababa de hablar con Navagero, sobre cosas de ingenio y de letras. Me a comunicado que porqué no probaba en el lenguaje castellano y otras artes. Es más, me rogó que lo hiciera. Así que he empezado a tentar al generó aunque me a sido difícil por ser artificioso y tener muchas particularidades. Pero voy poco a poco.
Mi lenguaje se caracteriza por ser claro y nítido, con una selección, precisión, naturalidad y palabra oral más que escrita. Prefiero las palabras usuales y castizas buscando el equilibrio clásico.
Y así continué escribiendo...



Luken García Granero
1ºB

HORROROSO DÍA CON BOTTICELLI!


Horroroso día para Botticelli, cuando un 24 de enero se tuvo que levantar de su cama a causa del ruido que estaban proporcionando en el mercadillo delante de su casa.
Se levantó y fue a casa de su amigo llamado por él: “Ser Love”. Allí estuvieron hablando un rato. Ser Love, era el representante de Botticelli, ya que él era pintor y pintaba a familias más importantes de Florencia; y empezaron a hablar:
“Ser Botticelli, usted que tiene que ir a pintar un cuadro a casa de el gran temido “Moisés”, y a cambio él te entregará partes de sus ricas tierras ya que no quiere pagarte con dinero, y tendrás que estar a las cinco de la tarde junto a su puerta, tendrás que hacer un retrato de él”.
 “Pero Ser Love, sabes y siempre sabrás que temí a Moisés, siempre me trató como un mendigo, nunca a tenido nada de bondad hacia mí, no se como as podido dejar que pinte para él”.
“Ser Botticelli, era lo mejor que podía hacer usted. Ya hace por lo menos una semana que estás sin trabajo y es una buena oportunidad para reconciliarte y ganar beneficios con él; a las cinco espero que esté usted junto a la puerta sinos el vendrá a por nosotros y nos matará”.
“Ser Love, gracias por el trabajo si no hay otra iré, pero ten en cuenta que para Moisés no volveré a trabajar”.
El señor Botticelli se fue un poco cabreado de casa de Ser Love. Después de irse de su casa pasó por el mercadillo y se compró dos manzanas y dos tomates, y se fue a casa. Estuvo un buen rato pensando en el trabajo que tenía que hacer y a las dos y media se comió un buen plato de garbanzos y de postre se comió una manzana. Se echó la siesta un rato y se despertó pronto.
A las cinco como bien dijo Ser Love él estuvo allí, pero al llamar a casa de Moisés nadie le abrió la puerta. Botticelli insistió llamando repetidamente unas cuantas veces a la puerta y de repente se asomó la mujer por la ventana y le echó una bronca diciéndole: “Aquí no queremos mendigos, vaya se por donde ha venido”. Y le echó un cubo de pescado podrido por enzima.
Botticelli se fue y habló con Ser Love diciéndole: “¡Estás despedido no vuelvas a llamarme nunca, me dejo esto de pintar cuadros, adiós y buenas tardes me voy a dormir que no he dormido nada por culpa del mercadillo y el retrato!”.
Ser Love se quedó a cuadros, pero aceptó lo que le dijo. Botticelli se fue a casa y ahí acabo el día para él y escribió un poema sobre lo ocurrido que decía así:

La vida te habla de cosas,
te da diferentes repasos,
y las enseña algo preciosas,
mostrando pueblos bien hermosos,
como lo son, los que ven mis ojos,
detrás de las montañas carnosas.

Los últimos dias de Fernando VI


Los últimos dias para Fernando VI empezaron tras la muerte de su segunda esposa Bárbara un agosto de 1758 en Aranjuez, la reina murió tras una larga agonía, lo que produjo un agravamiento en la salud del rey Fernando VI ya que los dos estaban profundamente enamorados. Fue tan grande ese agravamiento en la salud del rey que llegó a un alto grado de locura.

El rey desesperado por la muerte de su reina se volvió completamente loco, se recluyó en el castillo de Villaviciosa de Odón, quiera estar completamente solo en este castillo ya que nadie le hacia feliz como lo hacia su reina. El rey se pasaba cada dia solo en lo alto de ese castillo contemplando el cielo y rezandole a Dios que volviera su amada reina, su locura llego ha ser tan extrema que el rey pensaba que su reina volveria y bajaria del cielo tras sus rezos a Dios.

Fernando VI a medida que pasaban los dias se quedava sin comida, y no tenia nada de fuerzas por salir de ese castillo estava totalmente debilitado, la muerte de su reina le llevo a no salir de una habitacion donde solo havia una cama, una mesa, una silla, una pluma y un bote de tinta.

Iban pasando los dias y el rey seguia alli arriba en lo alto del castillo, un dia de agosto de 1759 un año despues de la muerte de su amada exactamente, el rey tras su desesperación de que no bajara su amada del cielo, cogio un trozo de sabana blanca que habia en su cama , se sentó en la mesa cogió la pluma y escribió esto.....

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan demasiado
rápido para aquellos temen demasiado
largo para aquellos que sufren
demasiado corto para aquellos que celebran
pero para aquellos que aman la vida es eterna.

Tras ecribir esto en aquella sabana blanca decidio tirarse de la ventana para ver si su reina lo cogeria...tragicamente el rey murio justo un año despues de la muerte de su amada.

LUIS MARCOS 

Fray Luis de León, como nunca visto.

Hace más de cinco años que estoy en esta fría y oscura habitación. No se escucha nada, solo el simple latido de mi corazón y los chirridos de un ratón que muerde una de las cerillas desgastadas que hay en el suelo. Estoy aturdido, solo tengo ganas de salir de este infierno donde no hay ni un simple rayo de luz, solo oscuridad.
Estoy más de una hora delante de un papel, de un simple papel, el cual no he podido escribir ni una simple letra. Mi mente esta descolocada, no sabe que hacer ni que pensar, es todo muy extraño... Hace una semana solo quería escribir, me pasaba los minutos, las horas, los días, escribiendo sin parar, como si todo mi mundo estuviera rodeado de letras y palabras. En cambio, ahora es todo más distinto... no puedo ni escribir una simple letra... me paso las horas viendo el papel y no escribiendo nada, es como si todas las ideas que tenia en mi cabeza hubieran desaparecido por completo.
Me siento cansado de no hacer nada, me paso las horas y los días haciendo siempre lo mismo y estoy arto, no puedo más. Noto como una sensación extraña se apoderara de mi, creo que es el deseo de la locura. Noto como me absorbe por dentro, como hace que mi sangre hierba y mi cabeza quiera explotar. Solo quiero salir, deseo el poder salir de esta pesadilla y volver al mundo real, ese mundo donde me pasaba las tardes y las noches escribiendo sin parar.
Estas son las palabras que quedan reflejadas en uno de mis papeles, que escribí en aquel cuchitril de cárcel en el que me metieron. Cuando estaba apunto de volverme completamente loco, un hombre muy bien vestido habrió la puerta de mi habitación y se dirigió a mi diciendo me ¡Puedes irte!, y yo, extrañado, coguí mis pertenencias, las cuales eran: dos lapices, unos cuantos folios escritos que tenia escondidos debajo de la cama y lo puesto, y salí de esa habitación oscura, de solo cuatro paredes.
Me llevaron por unos tuneles con los ojos tapados. Solo se oyian los gritos de esas personas que estaban pasando por lo mismo que había pasado yo estos últimos años. Cuando llegamos a una puerta grande de madera, me quitaron la venda que tenia en los ojos para no poder ver y una luz calida y brillante me cegaba... era la cosa más hermosa que había visto jamás. Era, los simple rayos del Sol, esos rayos que no pude ver ni notar durante más de cinco años. Nunca pense que esa simple cosa que había estado conmigo durante toda mi vida pudiera llegar a ser una de las más bellas del mundo.
Me fuí a mi casa, obserbando el lindo paisaje que tanto añoraba, oyendo el ruido que hacian las hojas quando el vinto las rozaba, era todo mágico y magnífico. Así que, solo llegar a casa y ver la mesa donde me pasaba las horas escribiendo, me vinieron todas las ideas que pensaba que habían desaparecido en mi cabeza... empecé a escribir, como si lo necesitara, como si fuera algo necesario para vivir, como si fura el aire que necesito para respirar, como si las palabras fueran una droga y yo un drogadicto que no pudiera vivir sin ellas... así que sin pensar en nada, empece a escribir...

Al fin tranquilidad
y la paz que tanto yo deseaba,
al fin prosperidad
que tanto yo anhelaba,
por sufrir más de lo que yo pensaba.

Al terminar me sentí feliz, tan feliz que en mi piel note una lagrima que me cayo a causa de la felicidad que me trasmitian esas palabras, esas insignificantes palabras escritas salidas de mi cabeza. Desde ese día todo volvio a la normalidad, todo volvio a ser como antes, las ideas volvian a mi cabeza sin pensarlas y los papeles en blanco eran como una leyenda para mi.

Un día inolvidable para Santa Teresa de Jesús.




Estaba muy entusiasmada: porfín, el 24 de agosto de 1562 se inauguraba el monasterio de San José. Después de dos años de luchas, llegó a mis manos la bula de Pio IV, necesaria para la erección del convento de San José en Ávila. Tomaron el hábito cuatro novicias en la nueva Orden de las Carmelitas Descalzas de San José, las cuales eran amigas mías porque tiempo atrás habíamos sido compañeras en el convento de La Encarnación; eran de mi confianza, y sabía que cumplirian muy bien con su dever, porque eran unas grandes devotas, servidoras ejemplares de Dios.

Lamentablemente, nada más que cuatro horas después de la inauguración, me llegó a los oídos por parte de mis novicias y sus discipulas del nuevo convento que los altos consejos de Ávila, aunque no entiendo por qué, querían impedirme la estancia en el nuevo convento de San José. Me quedé muy decepcionada, porque tenía muchísimas ganas de convivir con mis devotas el nuevo convento, pero por lo que se ve, a ellos no les gustaba esa idea, así que decidí averiguar el por qué no querían. Decidí ir a hablar con los altos consejos de Ávila para que me explicaran el porque no deseaban mi estancia en San José, y su respuesta me dejó más que indiferente: me dijeron que sus personas de confianza les habían informado de que mi pasado era muy ajetreado y turbulento, cosa que aún me dejo incluso más plasmada, y que por ese motivo pensaban que el convento de su ciudad no podía ir bien con alguien como yo en su jefatura. En un principio no supe que hacer, ya que la gente que me acusaba era muy poderosa, pero me vino a la cabeza una gran idea para demostrarles que sus palabras eran mentiras, una idea que debo admitir, fue impresionante: improvisé un poema para demostrarles mi devoción hacia mi Dios, que aún recuredo, hacía así:

Oh, Dios todo poderoso,

que con tu amor me criaste,

que por tu más que gran arte

siempre seras muy grandioso.


Por la noche me desvelo,

porque pienso mucho en tí,

¿qué mandais hacer de mí?

porque por eso iré al cielo.

Con estos versos improvisados, llegué a convencer-les de que mi credibilidad hacia Dios era cierta y no como ellos me negaban antes de que les recitara auquellos simples versos, aunque cargados de buena fe hacia Dios. Al final, me dejaron vivir en el convento.


Nacho Casanova Gómez

1 Bat. B

UN DIA EN LA VIDA DE DONNATELLO

Estando hoy aquí con este bloque de bronce me acuerdo de mis días en el taller de Ghiberti que me enseño todo lo que se en el arte de la orfebrería y pude hacer mi mayor obra el David de mármol, no fue mi unica fuente de inspiración ya que la visita a Roma con Bruneleschi, me permitio ver la arquitectura romana. Otra persona de la cual aprendí mucho fue de mi asociación con Nanni di Banco que durante mi juventud me ayudo a perfeccionar mis primeras obras como uno de los pequeños profetas.

Una de las cosas de las que mas me siento orgulloso es de la placa que me dedicaron en el Palacio Veccio esas palabras las tengo grabadas en mi cabeza: PRO PATRIA FORTITER DIMICANTIBUS ETIAM ADVERSUS TERRIBILISSIMOS HOSTES DII PRASTANT AUXILIUM (los dioses dan soporte a la patria a la audacia contra los combatientes enemigos mas temibles).

Una de mis obras favoritas fue el San Juan Evangelista ya que intente captar la realidad de la forma humana.

Cuando me asocie con Michelozzo empecé a trabajar en obras de carácter fúnebre como lapidas, panteones, etc. También hicimos el pulpito la catedral del Prato.

Uno de los peores momentos fue de cuando me amenazaron con ponerme una multa si no regresaba a Florencia, pero por suerte esto me permitio terminar viejos proyectos.

Como me acuerdo de uno de los mejores amigos que he tenido Cosme de Médici. Conocí a los Médici cuando estuve en casa de los Martinelli. Quien iba ha decir que el hijo de un cardador llegaría a codearse con gente de este calibre supongo que nadie sabe lo que le depara el futuro. Gracias al sueldo vitalicio me ha ahorrado muchos problemas aunque me alabo mucho que me diera una hacienda aunque no me gusta el campo.

Para diseñar la Anunciación decidi cambiar de estilo y represente una imagen bella de la Virgen cuando se le Aparicio el ángel a darle la buena noticia.

Cuando regrese a Florencia pensé que seria mejor darle mas expresionismo a mis obras para darle un carácter mas psicológico para expresar las dudas que tenia en el humanismo, una de ellas fue Maria Magdalena de la penitencia que muestra la redención de sus pecados. Piero de Medici le encargo una obra para su fuente y esculpio a Judith y Holofernes símbolo de lo libertad y la victoria del débil hacía el fuerte.

Hoy pienso en mi vida y estoy contento de haberme dedicado a mi gran pasión.

Yo siempre quise saber que era arte

Y yo pensaba que era desearte

Pero tu empezaste a odiarme

Y solo quería enamorarme

Ahora solo adoro a Marte

Porque yo solo pienso en amarte

y el dolor ya es insoportable

que mi muerte ya es inevitable.

dimecres, 18 de gener del 2012

Unos días en la vida de... Petrarca.

Hoy es un día muy trágico para mí, el cielo está nublado, no ha salido el sol en toda la mañana, mi padre ha fallecido. Tengo un sentimiento muy extraño, mi padre significaba mucho para mí. Regrese a Aviñón, mi ciudad preferida, donde viví desde los ocho años, donde pasé toda mi adolescencia. Al volver todo era igual, el paisaje era tal y como lo recordaba. Una vez allí, un viejo amigo de mi abuelo me informó de una batalla, la “Batalla de las Navas de Tolosa” que ganaron los cristianos ante los musulmanes en territorio Español, esa historia me fascinó.

Salí a por algo de comer, en el mercadillo, ví a una joven doncella muy hermosa, la muchacha tenía unos labios muy carnosos y el pelo ondulado, intenté hablar con ella pero cuando me di cuenta había desaparecido como por arte de magia. Como todos los días, iba a casa de mi amigo Simone Martini, a él le gustaba mucho pintar y un día de verano conocí a Laura, era la muchacha que vi en el mercadillo. Era de un pueblo cercano, no la recordaba tan hermosa, parecía un ángel caído del cielo. Cada día que pasaba me enamoraba más y más. Empecé a escribirle poemas para demostrarle mi amor. Una tarde estábamos paseando por el bosque y encontramos a mi amigo Simone pintando un paisaje otoñal, fuimos a saludarle y le presenté a Laura, quedó maravillado de su belleza. Simone le propuso hacerle un retrato, a lo que Laura aceptó. Fueron muchas tardes de trabajo en el estudio, mientras yo le escribía los poemas de amor.

Al poco tiempo me convencí a mi mismo de hacer la carrera eclesiástica. Viajé por media Europa, como Italia, Francia, Alemania y los Países Bajos. En Florencia, conocí a Giovanni Boccacio, ya había mantenido alguna correspondencia con él desde algún tiempo antes. Decidí hacer el último poema dedicado a Laura, y esto es lo que surgió.





Si no es amor, ¿qué es esto que yo siento? 
Lo reconozco en todo mi corazón, ¿qué es? 
No sé lo que es, ¿pero son reales? 
Tampoco lo sé, solo digo que lo presiento. 


Si ardo por gusto, ¿Por qué me lamento?
Amor de mis amores, piérdete en mis mares,
no te escondas, estas en todos los rincones,
déjame solo con este cruel sufrimiento.


Y si consiento, error grave es quejarme.
¿Por qué tu fiel amor me está matando?
-Cuando intento lo mejor para los dos-


Días, horas, minutos y segundos llorando,
no lo dudes, lo primero será embarcarme,
sin rumbo al fin de los mundos.



dimarts, 17 de gener del 2012

Los días en que Miguel Ángel Buonarroti pintó La Crucifixión para Vittoria Colonna


Pienso en como he llegado hasta aquí, y no se si es que dios me ha enviado ha este mundo para que le dedique mi vida, o era esta razón de mi existencia, porque nunca antes había contemplado semejante belleza. Su luz resplandeciente dejaba boquiabierto a cualquiera, y no descansé hasta que logré mantener contacto diario con ella, que día a día cruzaba la plaza donde yo vivía para acceder a su iglesia, donde invertía su tiempo para alabar al señor y darle gracias por su protección.

Los días pasaron y el fruto de nuestro amor maduró, al igual que sus ganas por entregarse a dios.

Mi amada Vittoria, que así es como se llamaba, me pidió un grandioso favorque me inspiró de tal forma que dedique cada segundo en acabar aquella obra, aquel cuadro, que tan feliz a ella le haría cuando lo viese. Ella me pidió que le pintase un cuadro, un cuadro que representara la crucifixión de cristo, y incluía a la Virgen, San Juan, y unos angelotes, pero la finalidad de la pintura era que le ayudara en sus oraciones privadas, así que le pinte un pequeño calvario logrando así complacerla.

Y en mis noches escribía para ella...



Oh, mi bella mujer amada

que apareciste de la nada.

Tus ojos, cada momento,

rechazan mi encuentro.



Despertar cada mañana,

y poder pintar tu cara,

mientras nuestro dios atento

me da sustento.


Te ví, te veo, te veré,

y cada dia al pasar

mis manos te podrán tocar.



y aunque esto no es normal

siento que te voy a besar

para no olvidarte jamás.



Pero a ella le llego su día al igual que a todos, porque dios por alguna razón decide que debemos ir con el, y acompañarle para siempre. Su ausencia se hizo de notar en mi vida, y aún sabiendo que ella esta protegida a su lado, también me hubiese gustado que lo estuviese al mio, porque su pérdida en mi un fuerte dolor causó.





Oh mi amado dios, ¿porque?

Siempre tuviste mi dolor,

y ahora ella, mi gran amor,

la mujer de mi corazón,

ni me dedica un adiós.





Los días transcurrían y mi dios a mi amada no me devolvía, así que decidí premiarla por sus tantos buenos momentos que ella me proporcionó, y recupere el cuadro para incluir a María Magdalena abrazada a la cruz de Cristo y portando sobre los hombros un pañuelo como símbolo de su viudez.

Y así fue como sumido en mi dolor mas profundo, no tuve mayor remordimiento en este mundo, que haberla dejado marchar sin besarle la frente, ni el rostro, como bese su mano cuando fui a visitarla en su lecho de muerte.










diumenge, 15 de gener del 2012

Unos días en la vida de Bocaccio

Comienza un nuevo día, Nápoles amanece repleta de luz, mientras yo continúo en la cama, los problemas son menores. Mantener la mente en blanco me evade de todos esos problemas. Pero cuando pongo los pies en el suelo, sólo intento comprender quién será capaz de arroparte con la mirada. Este gran dilema me pasaba por la cabeza muy de vez en cuando, pero últimamente es la rutina del día a día. Poco a poco, el sufrimiento que siento por tu desdén me está consumiendo por dentro.

Se me gastaron las flores de primavera y los abrazos en navidad, al saber que llenabas mi vida y ahora se acabó. Dicen por ahí que has cambiado, que por aquello que sonreías ahora es un secuestro de tus manos. No sé si será la distancia o la falta de tiempo querida Fiammetta. Supongo que de ti depende y de mí, que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana .Aunque recuperar tu amor, sea una locura. Pero como me solía decir mi gran maestro Cino Da Pistoia: -No estás loco de amor, y de amor, muy pocos mueren. Entonces únicamente se me ocurre pensar que la vida sigue, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Este es sólo mi lado optimista.
Puedo entender que tú, linda y hermosa Fiammetta, con tu alto linaje, no te puedas relacionar con baldíos artistas como yo. También puedo entender que tu esposo, ese gentilhombre, haya vuelto a casa y seas mujer de un solo hombre. O que hayas creído que mi amor se ha convertido en osadía. Pero necesito una respuesta, un porqué a este inesperado final. Fiammetta, me despido de ti esperando una contestación.
Atentamente: Tu amado Giovanni Bocaccio.

Hoy, 26 de Noviembre de 1340, Bocaccio se encontraba en su casa de Nápoles. De un momento a otro llamaron a la puerta. Bocaccio estaba en su habitación repleta de libros y apuntes. Éste abrió la puerta, se trataba de un caballero de la Corte de Roberto de Anjou que le traía una carta con un sello de Florencia. Bocaccio estaba muy sorprendido, no solía recibir muy a menudo noticias de su familia. Con gran entusiasmo abrió el sobre. La carta era de su padre, el mercader Bocaccio Di Chellino. En la carta, su padre se sinceraba con él y le explicaba con duras palabras el fracaso de sus negocios en Florencia. El mercader, a duras penas, le confesó que no había otra alternativa, debía mudarse a Florencia junto a él y ayudarle en sus negocios.

Antes de su marcha, Bocaccio le escribió unos versos a su amada como despedida:

Amar es cosa divina, si se adivina mi amada
Si no se inventa una reina, una princesa lejana,
pero yo necesito tu amor aunque sea en vano.
Si no prefiero morir de amor, de deseo mundano.

Mi profundo amor es como un eterno claroscuro,
quizás es producto del dolor de mi corazón puro,
quizás es producto de mis pensamientos confundidos.
Pero te siento lejana, sin caer en el olvido.



Estas fueron las últimas palabras que Bocaccio le dedicó a su amada pero no sus últimos pensamientos.

El gran día de Brunelleschi.


Cuando me he levantado, parecía que iba a ser uno de esos típicos días llenos de buenas ideas, que al fin y al cabo, siempre acababan pasando desapercibidas o rechazadas entre los grandes de mi gremio...

Mi vida era un sin sentido: fracasé en la pintura, y que decir de aquel fatídico día de 1401... Vaya por Dios, ¡mi escultura era la mejor! Mis bajorrelieves de bronce para las puertas del baptisterio eran perfectos, sublimes, impresionantes, pero no, aquel bastardo fue premiado por una inverosímil obra que atendía fielmente a los requisitos del concurso, y que lamentablemente hoy, en 1418, está ahí, presidiendo el baptisterio de la ciudad. Maldita agonía siento al pasar por allí, durante 17 largos años, viendo como mi obra hubiera lucido muchísimo mejor. ¡Cazzo bastardo figlio di puttana! Mi escultura fue rechazada, nadie quiere oír hablar de innovaciones, todos se empeñan en lo gótico. Dejé también de lado la escultura como hice con la pintura después de mis tropiezos en ambas artes, para centrarme en mis amadas matemáticas, donde muchos decían que se encontraba mi futuro; lamentablemente, ya no dicen lo mismo. Decidí aplicar esas fabulosas matemáticas a algo que me atraía desde pequeño: la arquitectura. Mis ideas, con el soporte de las matemáticas, fueron fuertemente catapultadas hacia un estilo, en mi opinión, fascinante: el retorno al arte de los clásicos. Mis ideas se centraban en la proporción y la perspectiva, de las que fui dotado gracias a las matemáticas, creando algo nuevo, algo mucho mejor, algo, como no, rechazado... ¡Todo debía ser gótico, gótico y mas gótico! Mis andaduras como arquitecto iban a peor, nadie me apoyaba en mis innovaciones sobre lo ya establecido, ¡maldita gente conservadora!

Después de todos estos fiascos, hacía ya días que pensaba en dejarme también la arquitectura y dedicarme exclusivamente a las matemáticas, cuando hoy, al fín, ha llegado mi oportunidad: me llegó una carta a modo de invitación de los altos consejos de Florencia. La construcción de la catedral de mi ciudad, la Santa María de las Flores, estaba parada porque, según explicaba la carta, su arquitecto, Arnolfo di Cambio, no sabía que hacer con la cúpula de la catedral: por la altura del edificio, la cúpula que debía cubrir dicho crucero no podía ser totalmente semiesférica por posibles problemas en el sistema de empujes y contrarrestos de fuerzas, y acudieron para solucionar este problema a un matemático experto a sus 41 años, a quien 17 años antes habían despreciado, a Filippo di Ser Brunellesco Lapi. Mi sentimiento de rencor me hizo pensarme la oferta varias veces, pero vi en esta una oportunidad de que Florencia entera pudiera ver todos los días cuando se levantase, en lo más alto, el estilo del futuro, el clásico dominando el cielo de la ciudad, y acepté porque sabía que no rechazarían mi idea, ya que era la única capaz de proporcionar una cúpula estable y poderosa al edificio que por lo que llegaba a mis oídos, iba a ser el mas emblemático de la ciudad, símbolo internacional de mi amada Florencia.

Debo admitir que esta mañana me puse un poco nervioso a la llegada de la carta, pero para apaciguar ese nerviosismo antes de cenar, he decidido ponerme a componer algunos versos, que debo admitir, me han salido bastante bien:

Rechazos y desprecios

dan suceso en mi alma,

a que no descanse esta en pura calma

por ausencia de aprecios,

mas no hay que desesperar en vida,

porque la suerte finalmente llega,

y viene y te lega

la satisfacción que tanto en tu vida,

ha carecido de ella tu gran alma.

Después de releerlos, he comprobado que podrían haberme salido mejor, pero pasado el nerviosismo, en cuanto he terminado de cenar, he contestado la carta con un si rotundo y me he puesto a pensar en nombres para esa futura cúpula... Tal vez "El Duomo", pero es solo una idea.


dimarts, 10 de gener del 2012

El italiano más célebre : Leonardo Da Vinci.

Anchiano Da Vinci, pueblecito de la Toscana, en Italia.
Un notario y su mujer campesina, son padres de un niño, nacido el quince de Abril de 1452, llamado Leonardo de Ser Piero. Su infancia transcurre entre juegos que ningún otro niño jugaba. Un día soñaba que inventaba máquinas aún no descubiertas. Otro día con barro hacía esculturas. Le gustaba también sentarse a la puerta de su casa, ver a la gente pasar y fijarse en su aspecto, su anatomía, si tenían la nariz grande o pequeña, si tenían los ojos rasgados o saltones, si eran bajos o altos… Había días, que quería descubrir con sus amigos, el principio del universo o también de dónde venimos los seres vivos, pero realmente para sus amigos, era un aburrimiento y preferían jugar a juegos banales. A Leonardo no le importaba, él solo con sus fantasías era feliz. Pero lo que más le llenaba era pintar.
Se las ingenió para pintar con el carbón del fuego de la noche anterior las paredes de su casa. Era cuando más a gusto se sentía, pintando.
Pasó de la infancia a la adolescencia y se dio cuenta que sus juegos se habían convertido en inquietudes y a la edad de diecisiete años, decide marcharse a Florencia donde trabajará como aprendiz.
Cuando entró por primera vez en aquel taller sintió que estaba en casa, ¿cómo podían existir tantas pinturas?. Para él era como estar en el paraíso. Tan bien se sentía, que aprendió rápido técnicas de dibujo y pintura. Tres años después, ingresa en la asociación de pintores de la ciudad de los Medicis.
Estudió con Andrea de Verrochio, con él hizo sus primeros trabajos, proyectos, diseños y pinturas. Al principio empezó haciendo retratos religiosos, pero también tenía ganas de hacer otras cosas. Quería cambiar de aires. Le propuso a su maestro irse a Milán. Andrea sabía que ese momento iba a llegar, Leonardo tenía mucha capacidad para pintar y allí ya no podía hacer más, así que decidió ayudarlo. Contactó con personas importantes, hasta que encontró el más adecuado, era el Duque Ludorico. Con una mezcla de tristeza pero también alegría, Leonardo puso rumbo a Milán.
Allí, gracias al Duque, conoció a la nobleza de Milán y empezó a hacer retratos de mujeres importantes, pero su capacidad intelectual era tan grande que no solo pintaba, sino que todos aquellos juegos que hacía de pequeño dejaron de ser fantasía para convertirse en realidad.
Decidió dejar un poco la pintura, para centrarse en otros terrenos que también le fascinaban. En su habitación no tenía apenas espacio para moverse, estaba lleno de hojas con dibujos, a uno de ellos le puso el nombre de helicóptero, a otro, carro de combate. También había un dibujo al que llamó automóvil y otro submarino. La gente que entraba en su habitación, no comprendía muy bien para que servía todo eso, e incluso algunos pensaban que era una pérdida de tiempo. Pero a Leonardo, como siempre, le daba igual lo que opinasen, él sabía que algo importante saldría de todo esto y que algún día, la gente opinaría lo mismo.
Por otro lado, también sentía la necesidad de escribir y hacer poesías. La escritura era otra vía de expresar sus inquietudes y pensamientos. Lo primero que escribió, fueron las siguientes estrofas:
-La belleza perece en la vida
pero es inmortal en el arte
el que no valora la vida
no goza de lo más importante.

-Hay que vivir el momento
porque el tiempo se va,
no hay que dejar perderlo
pues pasa y no volverá.

A través de la música, canalizaba sus sentimientos, así que aprendió e incluso escribió partituras. También ponía especial interés en la ciencia e ingeniería.
Su nombre cada vez sonaba más fuerte en la sociedad italiana, todo el mundo lo conocía por alguna de sus poesías, por alguna obra musical, por alguna escultura (que también tenía tiempo de hacer), por algún pensamiento filosófico, invento, arquitectura, en fin, que se había convertido en la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que hasta el momento había existido.
Tras unos años regresa a su gran pasión, la pintura. Siguió haciendo retratos de cortesanas, encontraba en las mujeres un atractivo especial para pintarlas, solo ellas eran capaces de reproducirse. Había momentos que le hubiese gustado ser una de ella, para poder experimentar ese gran logro de la vida, llevar un ser vivo dentro.
En el año 1505, a los cincuenta y tres años, decide hacer un óleo, en él refleja una dama con una sonrisa enigmática, mirando ligeramente a la izquierda. En la cabeza le pinta un velo y la pinta sentada en un sillón, apoyando los brazos en los apoyos de este. Decide también, pintar un paisaje, que le recuerda el que él veía en los Alpes y pinta un puente para dejar constancia de lo importante que es para él la ingeniería i la arquitectura.
Estuvo prácticamente un año para acabarlo, pero cuando lo hizo, no tuvo dudas de que sería una obra maestra. Al cuadro le puso el nombre de La Gioconda, aunque también le gustaba La Mona Lisa.
Algunas personas que lo vieron, no sabían muy bien si en verdad se trataba de una mujer o que era un hombre con el cuerpo de mujer. Él, como siempre, dejó que cada uno pensase lo que quisiese.
Un tiempo más tarde, pintó en la pared de una iglesia lo que reflejaba la última cena de Jesús con sus discípulos. Leonardo, en todas sus obras encerraba un mensaje. A la derecha de Jesús, quiso pintar a María Magdalena, para darle según él, la importancia histórica que merecía. Para él, fue mucho más que una simple prostituta.
Había veces que pasaba desde el alba hasta el anochecer subido al andamio, sin dejar de pintar. Después pasaba tres o cuatro días sin pintar, pero sentado mirando con los brazos cruzados su obra. Cuando terminó, la consideraron la mejor obra de Leonardo.
A partir de este momento, lo consideraron un genio. Siguió haciendo muchas más cosas y es considerado un mito.

Sara Giménez Sanz 1Bat B.

divendres, 6 de gener del 2012

El desafortunado paso de Da Vinci.

Da Vinci, como todas las mañanas, se levantaba entre papeles e ideas a medio hacer. Pensando en cómo poder volar, por encima de las casas y las personas sobre una máquina capaz de mantenerse en el aire.

Leonardo celebraba su 19º cumpleaños obligado por su padre al cual él no quería asistir, pues estaba muy centrado en sus trabajos y no le gusta perder el tiempo.

Finalizado el cumpleaños Leonardo fue a la tienda donde comprar tablas de madera que necesitaba para su máquina voladora, las compró y volvió a casa a continuar con su trabajo.

Después de cenar llamaron a la puerta, su padre fue a abrir. Era Berrocchio que pedía su ayuda para terminar una pintura. Fueron a casa de Berrocchio y éste le enseñó la pintura que no sabía acabar y que a la mañana siguiente pasaría a recoger el señor de Florencia y no podía hacer esperar.

Leonardo lo terminó y Berrocchio acordó pagar un precio por su ayuda.

Leonardo volvió a casa por la mañana para centrarse en su trabajo, que debía entregar a Ezio, un joven de 17 años que se quedó sin padres ni hermanos porque los acusaron de falsedades y fueron llevados a la horca.

Dos semanas después, Leonardo había terminado la máquina voladora y se la llevó a Ezio.

Probaron la máquina y funcionaba perfectamente, Ezio pago lo justo a su amigo Leonardo Da Vinci.

A la siguiente mañana los guardias buscaban a Leonardo, el cual fue encarcelado junto a Ezio en Florencia.

Leonardo no sabía para que Ezio quería la máquina para asesinar a los traidores a su familia.

Fueron condenados a la horca, mientras tanto, en la cárcel ideaban su plan para escapar mientras los sacaban de allí.

Leonardo mandó a Ezio lo que debía hacer y escaparon.

Entonces vivían a escondidas, la familia de Leonardo fue asesinada y su estudio derribado, no le quedaba nada.

Envuelto por ira y la venganza, pidió a Ezio ser su compañero en la idea de matar al rey de Florencia.

Ezio accedió y empezaron a sacar sus conclusiones, se dedicaban a asesinar las familias enemigas de Ezio que quedaban, hasta que fue el turno de Leonardo.

Leonardo quería matar al rey pero, sabía que se encuentra al castillo y nunca salía, siempre estaba rodeado de guardias.

Leonardo fue a pedir consejo a Berrocchio que no le ayudó, pues sabía que si le ayudaba sería hombre muerto. Ezio y Leonardo viajaron fuera del reinado de Florencia a la hacienda del tío de Ezio el cual los acogió.

Su tío Mario, les dijo que tenían a su disposición todo lo que quisieran ,desde hombres guerreros hasta mujeres. Leonardo y Ezio estuvieron varios meses sin salir de la hacienda para no ser vistos y Mario los ocultaba.

Cuando salieron de la hacienda en dirección Florencia, Mario cogió a sus mejores escuderos, Leonardo y Ezio solo se llevaron dos caballos y su correspondiente armamento, a parte de un curioso invento de Leonardo, se disponían a asaltar el castillo de Florencia.

En las afueras del territorio de Florencia Leonardo explicó su plan, Mario y sus escuderos debían llamar la atención de toda Florencia en la parte norte de la ciudad para que acudieran los guardias de Florencia mientras Leonardo y Ezio se acercaban al castillo por la parte sur.

El plan empezó al pie de la letra y Leonardo y Ezio subieron a los tejados, que había menos guardias y el acceso era más fácil.

Cuidadosamente se acercaban al castillo, entonces fue cuando Leonardo sacó su invento, era como un tipo de cañón pero en miniatura del cual pulsaba una pestaña y salían cosas disparadas, de esta forma Leonardo logró abatir a unos siete guardias del tejado y se le acabó la munición.

Ahora tocaba usar las espadas, sin llamar mucho la atención se acercaban a las espaldas de los guardianes, tapaban la boca y les clavaban su espada. Cuando el tejado fue limpio de guardias, Leonardo y Ezio bajaron al tercer piso, en el cual no había ningún guardia, pues Mario hacía bien su trabajo.

Desde el tercer piso vieron al rey, momento en el cual Leonardo gritó:


  • Asesino, te voy a matar!


A esto, el rey mandó que los guardias subieran al tercer piso para abatir a los dos compañeros.

Los guardias empezaron a subir por las escaleras, Leonardo y Ezio se temieron lo peor y se metieron en un cuarto de trastos viejos, donde encontraron la máquina voladora que Leonardo hizo para Ezio y quitaron cuando lo encarcelaron.

Salieron de la habitación corriendo, y saltaron al vacío, la máquina se aguantó en el aire y descendieron al patio en el que se encontraba el rey con dos de sus guardias.

Leonardo y Ezio acabaron con los dos y el rey, entre la espada y la pared, cogió una daga que llevaba consigo y se rajó el cuello.

Leonardo satisfecho y Ezio pendiente de su tío Mario empezaron a correr perseguidos por innumerables guardias, se dirigieron a la parte norte de la ciudad.

Cuando llegaron allí solo se observaban una decena de hombres, cuando estuvieron más cerca, Ezio se percató que era Mario y algunos de sus guerreros y huyeron por donde vinieron a Florencia.

Volviendo a la hacienda de Mario, éste pronunció unos versos:


No por mostrar más valentía

tus miedos desaparecerán

pues ahora te desearán

y no sabrás quién les envía.

dijous, 5 de gener del 2012

BIOGRAFÍA DE COPÉRNICO

Copérnico fue un hombre que tubó una infancia removida. En ella sufrió continuos maltratos de su madre y de su padre. También fue rechazado por sus familiares restantes. Ya que era muy feo y cojo, ya que tenía una pierna más larga que la otra. Lo que su familia no sabía es que, Copérnico llegaría a ser un poco famoso y rico. A causa de su mente prodigiosa, sus inventos y sus teorías.
 Desde los ocho años Copérnico tenía miopía y en su cuarto, que estaba en el sótano, descubrió que mirando a través de un cristal se podía ver distinto. Entonces, Copérnico cogió cristales de distintos tamaños y los comparó. Descubrió que en todos no se veía igual. Hasta que en uno de los cristales consiguió verlo todo perfectamente. Él pensó que si fabricaba otro cristal igual que ese y algo que lo sujetaran, podría  ver perfectamente de nuevo.
Pasado ya algún tiempo de su descubrimiento de las gafas, montó una tienda donde vendería gafas para todo el mundo que las necesitara. Pero sus padres no apoyaron su idea y Copérnico se fue de su casa y se compró otra con el dinero que había ganado en la tienda.
Ya pasado algún tiempo, Copérnico pensó que aplicando los cristales y poniéndolos de forma paralela, se podía conseguir ver cosas que estuvieran muy lejos. Fue entonces, cuando invento el telescopio y decidió estudiar astronomía.
Combinando el estudio con el telescopio, podría investigar, y porque no, también descubrir cosas del universo.
Pasados unos años, él se hizo famoso y rico por sus inventos y ventas en la tienda, Copérnico se hizo también mediático al decir que la Tierra no era plana, sino, redonda. Y al decir, que el Sol era el centro del universo y no la Tierra. Él iba por las calles difundiéndolo, y fue juzgado por afirmarlo.
En el juzgado negó lo que iba antes diciendo por la calle, para que no lo encarcelaran. Copérnico fue puesto en libertad y siguió con su vida normal.
A la edad de 27 años, su familia pasaba por una mala racha económica, y fueron a pedirle ayuda, cosa que Copérnico rechazó, ya que su familia no lo trató bien y no lo quiso nunca. La familia se enfadó muchísimo, hasta el punto de querer matarlo.
Mientras, Copérnico en sus ratos libres también componía poesía. Hacia muy buenos poemas de amor, como este, que dedicó a su amada:

Y quieren que haga boda
y quieren que haga boda.
Más querría yo casarme
y casarme con ella y
bailar e inventar con ella.
Pero ella me rechaza,
ella me ignora y a mí.
Y mis amigos quieren boda,
pero yo si no es con ella,
no quiero ni boda ni vida.

Finalmente a la edad de 30 años Copérnico es asesinado a sangre fría por sus padres.
Lo atacaron por la espalda y lo rebanaron a cuchillazos.
Después se comieron sus carnes para no dejar pruebas del delito.