
Pienso en como he llegado hasta aquí, y no se si es que dios me ha enviado ha este mundo para que le dedique mi vida, o era esta razón de mi existencia, porque nunca antes había contemplado semejante belleza. Su luz resplandeciente dejaba boquiabierto a cualquiera, y no descansé hasta que logré mantener contacto diario con ella, que día a día cruzaba la plaza donde yo vivía para acceder a su iglesia, donde invertía su tiempo para alabar al señor y darle gracias por su protección.
Los días pasaron y el fruto de nuestro amor maduró, al igual que sus ganas por entregarse a dios.
Mi amada Vittoria, que así es como se llamaba, me pidió un grandioso favorque me inspiró de tal forma que dedique cada segundo en acabar aquella obra, aquel cuadro, que tan feliz a ella le haría cuando lo viese. Ella me pidió que le pintase un cuadro, un cuadro que representara la crucifixión de cristo, y incluía a la Virgen, San Juan, y unos angelotes, pero la finalidad de la pintura era que le ayudara en sus oraciones privadas, así que le pinte un pequeño calvario logrando así complacerla.
Y en mis noches escribía para ella...
Oh, mi bella mujer amada
que apareciste de la nada.
Tus ojos, cada momento,
rechazan mi encuentro.
Despertar cada mañana,
y poder pintar tu cara,
mientras nuestro dios atento
me da sustento.
Te ví, te veo, te veré,
y cada dia al pasar
mis manos te podrán tocar.
y aunque esto no es normal
siento que te voy a besar
para no olvidarte jamás.
Pero a ella le llego su día al igual que a todos, porque dios por alguna razón decide que debemos ir con el, y acompañarle para siempre. Su ausencia se hizo de notar en mi vida, y aún sabiendo que ella esta protegida a su lado, también me hubiese gustado que lo estuviese al mio, porque su pérdida en mi un fuerte dolor causó.
Oh mi amado dios, ¿porque?
Siempre tuviste mi dolor,
y ahora ella, mi gran amor,
la mujer de mi corazón,
ni me dedica un adiós.
Los días transcurrían y mi dios a mi amada no me devolvía, así que decidí premiarla por sus tantos buenos momentos que ella me proporcionó, y recupere el cuadro para incluir a María Magdalena abrazada a la cruz de Cristo y portando sobre los hombros un pañuelo como símbolo de su viudez.
Y así fue como sumido en mi dolor mas profundo, no tuve mayor remordimiento en este mundo, que haberla dejado marchar sin besarle la frente, ni el rostro, como bese su mano cuando fui a visitarla en su lecho de muerte.
¡Qué tragedia, Teresa! ¿Es verdad esto que cuentas de Miguel Ángel o es totalmente inventado. ¿Tiene que ver el cuadro con su historia amorosa?
ResponEliminaSi, es todo real, hasta el nombre de su amanada, y la razón por la que él completo el cuadro después de la muerte de ella
ResponEliminaTeresa, que gran tragedia por dios.
ResponEliminaLa pregunta que me he echo al terminar de leer el relato, es la misma que Moisés. ¿En verdad el cuadro tiene que ver con su vida amorosa?
Esta muy bien elaborado, no me ha costado nada comprender lo que querías transmitir, tienes un lenguaje bastante fluido y fácil de comprender. Te felicito por el esfuerzo. Me ha gustado bastante. De los relatos que más me han impactado.