diumenge, 15 de gener del 2012

Unos días en la vida de Bocaccio

Comienza un nuevo día, Nápoles amanece repleta de luz, mientras yo continúo en la cama, los problemas son menores. Mantener la mente en blanco me evade de todos esos problemas. Pero cuando pongo los pies en el suelo, sólo intento comprender quién será capaz de arroparte con la mirada. Este gran dilema me pasaba por la cabeza muy de vez en cuando, pero últimamente es la rutina del día a día. Poco a poco, el sufrimiento que siento por tu desdén me está consumiendo por dentro.

Se me gastaron las flores de primavera y los abrazos en navidad, al saber que llenabas mi vida y ahora se acabó. Dicen por ahí que has cambiado, que por aquello que sonreías ahora es un secuestro de tus manos. No sé si será la distancia o la falta de tiempo querida Fiammetta. Supongo que de ti depende y de mí, que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana .Aunque recuperar tu amor, sea una locura. Pero como me solía decir mi gran maestro Cino Da Pistoia: -No estás loco de amor, y de amor, muy pocos mueren. Entonces únicamente se me ocurre pensar que la vida sigue, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Este es sólo mi lado optimista.
Puedo entender que tú, linda y hermosa Fiammetta, con tu alto linaje, no te puedas relacionar con baldíos artistas como yo. También puedo entender que tu esposo, ese gentilhombre, haya vuelto a casa y seas mujer de un solo hombre. O que hayas creído que mi amor se ha convertido en osadía. Pero necesito una respuesta, un porqué a este inesperado final. Fiammetta, me despido de ti esperando una contestación.
Atentamente: Tu amado Giovanni Bocaccio.

Hoy, 26 de Noviembre de 1340, Bocaccio se encontraba en su casa de Nápoles. De un momento a otro llamaron a la puerta. Bocaccio estaba en su habitación repleta de libros y apuntes. Éste abrió la puerta, se trataba de un caballero de la Corte de Roberto de Anjou que le traía una carta con un sello de Florencia. Bocaccio estaba muy sorprendido, no solía recibir muy a menudo noticias de su familia. Con gran entusiasmo abrió el sobre. La carta era de su padre, el mercader Bocaccio Di Chellino. En la carta, su padre se sinceraba con él y le explicaba con duras palabras el fracaso de sus negocios en Florencia. El mercader, a duras penas, le confesó que no había otra alternativa, debía mudarse a Florencia junto a él y ayudarle en sus negocios.

Antes de su marcha, Bocaccio le escribió unos versos a su amada como despedida:

Amar es cosa divina, si se adivina mi amada
Si no se inventa una reina, una princesa lejana,
pero yo necesito tu amor aunque sea en vano.
Si no prefiero morir de amor, de deseo mundano.

Mi profundo amor es como un eterno claroscuro,
quizás es producto del dolor de mi corazón puro,
quizás es producto de mis pensamientos confundidos.
Pero te siento lejana, sin caer en el olvido.



Estas fueron las últimas palabras que Bocaccio le dedicó a su amada pero no sus últimos pensamientos.

5 comentaris:

  1. El amor y el dinero. El amor y la familia. El amor y la distancia. El amor y... Siempre hay algo contra lo que luchar.

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  2. En este caso el amor no correspondido.Porque "Fiammetta" es María de Aquino, la hija de el rey y esposa de un gentilhombre.

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  3. Me ha gustado , sobretodo el poema ...amor no correspondido. Lo único que no se entiende muy bien es si ellos antes eran amantes ,casados ...y tampoco sabemos si ella antes también le amaba.

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  4. En esa época, los matrimonios eran de conviniéncia. Ella era hija del rey, por tanto, no se podía casar con un simple escritor, ya que se consideraban de clase media-baja. Entonces lógicamente estaba casada con un gentilhombre. María de Aquino(Fiammetta)supuestamente tuvo un romance con Bocaccio (cuando su marido estuvo una temporada fuera de casa).

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  5. Ainoa gran trabajo el de esta historia me ha convencido de que podrias llegar a ser una buena escritora, me encanta la historia por el romance con Fiammetta ya que es un amor imposible, no correspondido. Gran trabajo tambien con el poema. Felicidades!

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