Da Vinci, como todas las mañanas, se levantaba entre papeles e ideas a medio hacer. Pensando en cómo poder volar, por encima de las casas y las personas sobre una máquina capaz de mantenerse en el aire.
Leonardo celebraba su 19º cumpleaños obligado por su padre al cual él no quería asistir, pues estaba muy centrado en sus trabajos y no le gusta perder el tiempo.
Finalizado el cumpleaños Leonardo fue a la tienda donde comprar tablas de madera que necesitaba para su máquina voladora, las compró y volvió a casa a continuar con su trabajo.
Después de cenar llamaron a la puerta, su padre fue a abrir. Era Berrocchio que pedía su ayuda para terminar una pintura. Fueron a casa de Berrocchio y éste le enseñó la pintura que no sabía acabar y que a la mañana siguiente pasaría a recoger el señor de Florencia y no podía hacer esperar.
Leonardo lo terminó y Berrocchio acordó pagar un precio por su ayuda.
Leonardo volvió a casa por la mañana para centrarse en su trabajo, que debía entregar a Ezio, un joven de 17 años que se quedó sin padres ni hermanos porque los acusaron de falsedades y fueron llevados a la horca.
Dos semanas después, Leonardo había terminado la máquina voladora y se la llevó a Ezio.
Probaron la máquina y funcionaba perfectamente, Ezio pago lo justo a su amigo Leonardo Da Vinci.
A la siguiente mañana los guardias buscaban a Leonardo, el cual fue encarcelado junto a Ezio en Florencia.
Leonardo no sabía para que Ezio quería la máquina para asesinar a los traidores a su familia.
Fueron condenados a la horca, mientras tanto, en la cárcel ideaban su plan para escapar mientras los sacaban de allí.
Leonardo mandó a Ezio lo que debía hacer y escaparon.
Entonces vivían a escondidas, la familia de Leonardo fue asesinada y su estudio derribado, no le quedaba nada.
Envuelto por ira y la venganza, pidió a Ezio ser su compañero en la idea de matar al rey de Florencia.
Ezio accedió y empezaron a sacar sus conclusiones, se dedicaban a asesinar las familias enemigas de Ezio que quedaban, hasta que fue el turno de Leonardo.
Leonardo quería matar al rey pero, sabía que se encuentra al castillo y nunca salía, siempre estaba rodeado de guardias.
Leonardo fue a pedir consejo a Berrocchio que no le ayudó, pues sabía que si le ayudaba sería hombre muerto. Ezio y Leonardo viajaron fuera del reinado de Florencia a la hacienda del tío de Ezio el cual los acogió.
Su tío Mario, les dijo que tenían a su disposición todo lo que quisieran ,desde hombres guerreros hasta mujeres. Leonardo y Ezio estuvieron varios meses sin salir de la hacienda para no ser vistos y Mario los ocultaba.
Cuando salieron de la hacienda en dirección Florencia, Mario cogió a sus mejores escuderos, Leonardo y Ezio solo se llevaron dos caballos y su correspondiente armamento, a parte de un curioso invento de Leonardo, se disponían a asaltar el castillo de Florencia.
En las afueras del territorio de Florencia Leonardo explicó su plan, Mario y sus escuderos debían llamar la atención de toda Florencia en la parte norte de la ciudad para que acudieran los guardias de Florencia mientras Leonardo y Ezio se acercaban al castillo por la parte sur.
El plan empezó al pie de la letra y Leonardo y Ezio subieron a los tejados, que había menos guardias y el acceso era más fácil.
Cuidadosamente se acercaban al castillo, entonces fue cuando Leonardo sacó su invento, era como un tipo de cañón pero en miniatura del cual pulsaba una pestaña y salían cosas disparadas, de esta forma Leonardo logró abatir a unos siete guardias del tejado y se le acabó la munición.
Ahora tocaba usar las espadas, sin llamar mucho la atención se acercaban a las espaldas de los guardianes, tapaban la boca y les clavaban su espada. Cuando el tejado fue limpio de guardias, Leonardo y Ezio bajaron al tercer piso, en el cual no había ningún guardia, pues Mario hacía bien su trabajo.
Desde el tercer piso vieron al rey, momento en el cual Leonardo gritó:
Asesino, te voy a matar!
A esto, el rey mandó que los guardias subieran al tercer piso para abatir a los dos compañeros.
Los guardias empezaron a subir por las escaleras, Leonardo y Ezio se temieron lo peor y se metieron en un cuarto de trastos viejos, donde encontraron la máquina voladora que Leonardo hizo para Ezio y quitaron cuando lo encarcelaron.
Salieron de la habitación corriendo, y saltaron al vacío, la máquina se aguantó en el aire y descendieron al patio en el que se encontraba el rey con dos de sus guardias.
Leonardo y Ezio acabaron con los dos y el rey, entre la espada y la pared, cogió una daga que llevaba consigo y se rajó el cuello.
Leonardo satisfecho y Ezio pendiente de su tío Mario empezaron a correr perseguidos por innumerables guardias, se dirigieron a la parte norte de la ciudad.
Cuando llegaron allí solo se observaban una decena de hombres, cuando estuvieron más cerca, Ezio se percató que era Mario y algunos de sus guerreros y huyeron por donde vinieron a Florencia.
Volviendo a la hacienda de Mario, éste pronunció unos versos:
No por mostrar más valentía
tus miedos desaparecerán
pues ahora te desearán
y no sabrás quién les envía.
Buen relato, con buen contenido y bastante bien redactado. De el 1 al 10 un 7'5 casi 8.
ResponEliminaUn cuento muy bien elavorado Fran, en este texto se ve muy bien el contenido y lo que dice de el. El poema esta muy bien desarrollado, se nota que te lo has currado. La verdad, es que es una de los que mas me ha gustado. Enorabuena Fran, muy bien hecho :)
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